El pedido de adhesión a la ley nacional de guardavidas derivó en un debate que permitirá actualizar algunos aspectos centrales de la normativa que regulan la actividad a nivel provincial –ley 2941-. Así lo definió hoy la comisión de Asuntos Laborales al tratar un proyecto para que Neuquén incorpore instancias relacionadas a derechos laborales y de seguridad que sí contempla la normativa nacional.
Al hablar sobre la iniciativa, la legisladora Lorena Parrilli (UxP), advirtió que en la actualidad no existe un régimen de horas dispuesto por la ley y que la intención es poder limitar a seis horas máximas la labor de un guardavidas, sobre todo para todos aquellos profesionales que se desempeñan en piletas a las que se le agregan químicos para su mantenimiento.
“Uno de los temas más críticos es el de la carga horaria. La ley nacional establece que no pueden trabajar más de seis horas en piletas por el tiempo que quedan expuestos a los químicos que se utilizan para mantener la calidad del agua, previsión que no está contemplada en la normativa provincial”, acotó la diputada.
De igual modo, Parrilli hizo mención a la baja categorización mediante la cual se encuadra a los guardavidas que trabajan en las piletas de un CEF, remuneración que se equipara a la que percibe un auxiliar de servicio según el actual escalafón de la administración pública. A ello agregó que se debería permitir a profesores de educación física poder tomar horas en natatorios públicos y así facilitar la contratación de guardavidas en piletas que funcionan en el interior de la provincia, esquema que actualmente se encuentra impedido por ley.
Durante el debate, la legisladora Brenda Buchiniz (Cumplir) sostuvo que el cuerpo debería avanzar en una actualización y adecuación de la normativa provincial, y no adherir de manera taxativa a la ley nacional.
Al respecto, opinó que existen aspecto particulares de la provincia como la estacionalidad de las temporadas de verano tanto en ríos, lagos y piletas, como así también cuestiones derivadas a la falta de personas capacitado en natatorios del interior por contar con restricciones laborales que le impiden a un profesor de educación física de una escuela poder brindar el servicio a contra turno.
A su turno, desde el MPN, Claudio Domínguez también se pronunció a favor de mejorar el articulado de la actual ley provincial. Lo dijo al recordar que la norma nacional –N° 27155- fija en 150 días la contratación de un guardavidas, plazo que supera ampliamente el tiempo que dura una temporada de verano en la región.
Explicó que la ley provincial delimita en 120 días este período y que, de ampliarse el plazo, se debería pensar en tener contratado a un guardavida en los meses de abril o mayo, “cuando ya no va a haber nadie en el río”, justificó. Aclaró que este desfasaje respecto a la temporada también se puede dar en piletas de clubes y que se debe adecuar la normativa para que no suceda. En ese sentido, pidió pensar en una ley que se diferencie según se trate del resguardo de bañistas en un lago o río, en una pileta climatizada o de una sin climatizar, o si se trata de un natatorio público o de una pileta dependiente de una entidad privada.
“No podemos obligar a un club a que tenga contratado un guardavida si la pileta no se usa ni en otoño, ni en invierno, ni en primavera”, comparó Domínguez.
En otro orden, la comisión comenzó a analizar la iniciativa de la legisladora Mónica Guanque (Democracia Neuquén), proyecto que implementa un Régimen Previsional Especial para que las personas con discapacidad que dependen del Estado provincial puedan acceder a la jubilación del Instituto de Seguridad Social del Neuquén sin cumplen con el requisito de tener más de 15 años de aporte a la caja jubilatoria provincial y una edad superior a los 45 años.
Guanque observó que la normativa apunta a que personas con discapacidad que ingresaron al Estado a una edad avanzada puedan jubilarse a pesar de no contar con la totalidad de años de aportes que determina la ley 611.
Neuquén, 28 de abril de 2026.-