Ingresó a la Legislatura un proyecto de ley que propone crear el “Plan Verde 2036 de mitigación del impacto climático, reconexión de áreas urbanas con los espacios verdes, la naturaleza, protección de nuestros recursos y calidad de vida”. Se trata de una iniciativa particular, presentada por la ciudadana Marcela Escobar, que plantea una estrategia a diez años para reducir el impacto ambiental derivado del crecimiento urbano y de la explotación de recursos no renovables en distintas ciudades de la provincia.
La propuesta establece una serie de medidas vinculadas a la planificación urbana, el uso eficiente del agua, la incorporación de energías alternativas, la reforestación y la gestión de residuos. Entre otros puntos, promueve el reemplazo de suelo vegetal eliminado con una cantidad equivalente a la vegetación en altura (techos verdes, jardines verticales y parques) y prevé que los nuevos edificios incorporen áreas verdes equivalentes al 70% del terreno ocupado.
Al mismo tiempo, impulsa la creación de una certificación ambiental para construcciones urbanas y contempla la creación de “mini-bosques” urbanos en ciudades que no posean bosques naturales, con el objetivo de generar nuevas áreas verdes protegidas y favorecer la biodiversidad. En paralelo, propone que los futuros planes de vivienda incorporen materiales de construcción de eficiencia energética, sistemas de recolección de agua de lluvia, biodigestores y sectores verdes equivalentes al 40% de la superficie construida.
La iniciativa incluye medidas para rutas y caminos provinciales, como la reforestación de márgenes viales y la construcción de “pasos de fauna” para reducir accidentes y reconectar corredores biológicos. También propone fortalecer la separación de residuos domiciliarios, avanzar en la eliminación de basureros a cielo abierto y promover la reutilización energética de materiales no reciclables.
En materia hídrica, fija como meta el “volcado 0%” de líquidos cloacales y contaminantes en ríos, lagos y arroyos, mediante sistemas avanzados de tratamiento y reutilización de aguas residuales. Asimismo, plantea maximizar la captación de agua de lluvia para su utilización en riego y generación de energía.
El proyecto también propone actualizar el sistema de transporte público mediante la incorporación progresiva de vehículos eléctricos y fomentar el uso de bicicletas y caminatas. Asimismo, sugiere priorizar tecnologías de menor huella de carbono en futuros desarrollos ferroviarios.
Los fundamentos sostienen que Neuquén atraviesa un fuerte crecimiento demográfico y de la actividad hidrocarburífera, situación que —afirman— genera impactos sobre el aire, el agua y el suelo. En ese sentido, plantea la necesidad de avanzar hacia “ciudades verdes” y de implementar políticas sostenidas para mitigar el calentamiento ambiental.
La propuesta también advierte sobre las consecuencias del cambio climático, como olas de calor, sequías y crisis hídricas, y menciona estimaciones internacionales que señalan que en las próximas décadas millones de personas podrían verse desplazadas por fenómenos ambientales extremos.
El proyecto (18372) ingresó por Mesa de Entradas el 27 de mayo.